Católica ganó por la cuenta mínima y se metió en la final de los playoffs.

Es cierto había tensión y se palpitaba en las cerca de 13 mil personas que llegaron hasta San Carlos de Apoquindo para vivir la fiesta del fútbol. Católica necesitaba un triunfo por un gol de diferencia y se instalaba en la final del Torneo de Apertura. Unión La Calera llegaba con la misma ilusión porque un empate o un triunfo les daba el pase.

Juan Antonio Pizzi mando al terreno de juego la formación que horas antes se anunciaba. Toselli, Andia, Martínez, Parot, Silva, Ormeño, Meneses, Cañete, Felipe Gutiérrez, Lucas Pratto y Roberto Gutiérrez. Esas fueron las apuestas del local para intentar vulnerar la portería de los cementeros.

Desde el inicio Universidad Católica salió a buscar el triunfo. Toda la UC en ofensiva tratando de abrir el marcador. Una y otra vez se sucedieron las llegadas y el mediocampo local marcaba presencia con Felipe Gutiérrez, Fernando Meneses y Marcelo Cañete, de hecho el argentino era el más insistente.

Los minutos transcurrieron y la última línea del equipo visitante se hacía impenetrable para el elenco local. Sumado a eso el protagonismo que comenzó a tener Claudio Puga que cobró siempre en contra y enardeció los ánimos locales. Por momentos parecía que la UC tenía que luchar contra La Calera y otros factores.

Prueba de ello fue que a poco de terminar la primera parte, Claudio Puga se fue hacia la banca de Católica y le sacó roja a Paulo Garcés y a Manuel Suárez, ayudante técnico, el árbitro asumía un protagonismo que no le correspondía y dejaba condicionada a la UC (por la falta del arquero suplente) para el complemento.

Universidad Católica volvió con las mismas ganas de camarines. Quedaban 45 minutos para ilusionarse y entrar en la final del torneo. Prueba de que las conversaciones sirvieron y mucho llegó justo reanudado el partido. Una falta cerca del área de La Calera le abría la puerta al campeón.

Minuto 46 y Felipe Gutiérrez que ejecutaba un balonazo llovido, tras una falta, y aparecía la cabeza de Enzo Andia, sí del joven delantero formado en la cantera cruzada le daba los boletos al campeón para instalarse en la final del torneo. En la primera jugada luego del descanso la UC hacía delirar a sus fanáticos.

Luego tenía que venir el control de las acciones, pero la UC cayó en algunas acciones imprecisas que no dejaron a la UC consolidar rápido un resultado necesario para meterse en la final del torneo ante Universidad de Chile. Promediando la fracción ingresó Tomás Costa por Marcelo Cañete que abandonó lesionado.

Más tarde abandonaría Felipe Gutiérrez para ceder su lugar a Diego Opazo y el último cambio sería el de Villanueva (se perdió un gol solo), por Roberto Gutiérrez. Católica tenía la total certeza de que el resultado bastaba para ilusionarse con 180 minutos que podrían dar el bicampeonato. La campaña exigente del campeón situaba a la UC como el mejor equipo del torneo nuevamente. El uno a cero bastaba para ser finalista.

Ahora vendrá una definición de 180 minutos ante Universidad de Chile. Dos juegos y el primero, la ida, será el próximo jueves en el Estadio Nacional. Allí los azules serán locales. La vuelta se vivirá el domingo 12 de junio cuando el campeón reciba a la UC en los 90 minutos finales.

Fuente: Cruzados.cl

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Acerca de AlexSandovalM

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